Hace unas semanas arrancó la nueva web del Col·legi Oficial de l’Arquitectura Tècnica de Tarragona. Un proyecto que nos ha tenido ocupados durante meses y del que estamos especialmente satisfechos, no solo por el resultado final sino por lo que hemos aprendido en el camino.
Hoy queremos contarte cómo fue el proceso, los retos que encontramos y, sobre todo, por qué creemos que una renovación web de este tipo es más asequible de lo que muchas organizaciones imaginan.
El punto de partida: una web que cumplía, pero ya no bastaba
Cuando el COATT se puso en contacto con nosotros, la situación era la que nos encontramos habitualmente en organizaciones con cierto recorrido: una web que en su momento fue una buena solución pero que con los años había acumulado deuda técnica. Lenta, difícil de mantener internamente, y con una adaptación a móvil que dejaba mucho que desear.
Este último punto era especialmente crítico. Hoy más de la mitad del tráfico web llega desde smartphones y tabletas, y la web anterior simplemente no estaba pensada para eso. Los menús eran difíciles de manejar en pantalla táctil, las páginas tardaban en cargar y la experiencia general era frustrante para cualquier usuario que no estuviera delante de un ordenador de sobremesa.
El reto técnico: renovar sin romper nada
Cuando se trabaja con una institución que lleva años publicando contenido —noticias, circulares, información de servicios, documentación técnica— uno de los mayores retos no es construir lo nuevo, sino migrar lo existente sin perder nada por el camino.
En este proyecto dedicamos una parte importante del trabajo a revisar, reorganizar y trasladar todos los contenidos de la web anterior a la nueva estructura. Un proceso silencioso, poco visible para el usuario final, pero absolutamente crítico. Que un col·legiat pueda seguir encontrando una notícia de hace tres años o acceder a un documento histórico es tan importante como que la portada quede bonita.
Paralelamente, rediseñamos la arquitectura de navegación. El menú anterior había crecido de forma orgánica con los años, sin una lógica global clara. Lo reorganizamos pensando en los distintos perfiles de usuario —col·legiats, empreses, particulars— para que cada uno encontrara lo suyo de forma directa y sin rodeos.
El cambio más visible: el móvil como prioridad real
Si hay algo que define técnicamente este proyecto es el enfoque mobile-first. Diseñamos primero para pantalla pequeña y después escalamos a escritorio, no al revés. Suena a detalle metodológico, pero tiene un impacto enorme en el resultado.
El menú en móvil es ahora completamente funcional: se despliega de forma natural, los elementos son fáciles de tocar y la jerarquía de información se mantiene clara aunque la pantalla sea pequeña. Las páginas cargan rápido. Los textos son legibles sin zoom. Los formularios funcionan con teclado táctil.
Este salto funcional en dispositivos móviles y tabletas es, probablemente, la mejora más valorada por los usuarios desde el lanzamiento.
Evolución, no revolución
Uno de los criterios que guió todo el proyecto fue este: la web nueva tiene que sentirse como el COATT, no como algo ajeno. Los contenidos están, los servicios están, la información sigue accesible. Lo que cambia es cómo se presenta y con qué facilidad se accede a ella.
Este equilibrio entre continuidad y mejora es algo en lo que ponemos especial atención cuando trabajamos con instituciones y organizaciones consolidadas. Cambiar por cambiar no aporta valor. Cambiar con cabeza, sí.
¿Tu organización está en una situación similar?
Si tienes una web que lleva años sin una renovación técnica seria, que no funciona bien en móvil o que se ha vuelto difícil de mantener, probablemente sea el momento de plantearse el cambio.
El proceso no tiene por qué ser traumático. Con una buena planificación, la migración de contenidos existentes es perfectamente viable, los plazos son manejables y el resultado marca una diferencia real en la experiencia de tus usuarios.
Si quieres que hablemos de tu proyecto, estaremos encantados de escucharte.
